¿Alguna vez te has cruzado con algún conductor que gira sin avisar? Puede que sí, y quizá también hayas notado cómo ese pequeño descuido puede generar tensión o sustos innecesarios. Y es que, en la carretera, la comunicación entre conductores es esencial. Señalizar las maniobras es imprescindible para evitar accidentes y facilitar la fluidez del tráfico.
Por eso, en Torcal Autoescuelas queremos recordarte que el uso correcto de los intermitentes no solo es una norma de circulación, sino también una regla básica de convivencia en la carretera.
¿Por qué son tan importantes los intermitentes?
Los intermitentes son el lenguaje con el que los conductores se comunican. Según la Dirección General de Tráfico (DGT) su función es clara: prevenir colisiones, reducir riesgos y mejorar la convivencia vial, al informar de nuestras intenciones al resto de usuarios y permitiendo que anticipen maniobras.
Activar los intermitentes no es un gesto opcional, sino una obligación recogida en el Reglamento General de Circulación (RGC). En los artículos 108 y 109 se establece que todo conductor está obligado a advertir de las maniobras que vaya a realizar con su vehículo, que implique desplazamiento lateral o modificación sensible de la trayectoria.
Es decir, en caso de cambiar de carril, girar, adelantar, incorporarse a la vía o salir de una glorieta, se debe señalizar siempre.
Además, la advertencia óptica se debe realizar con suficiente antelación mediante las señales luminosas correspondientes.
¿Cuándo hay que usar los intermitentes?
La norma es clara: siempre que se vaya a modificar la posición o dirección en la vía, hay que usar los intermitentes. A continuación, las situaciones más habituales:
· Al girar o cambiar de sentido
Indica con antelación hacia qué lado te vas a dirigir. Se debe activar el indicador antes de reducir la velocidad para no sorprender al resto de usuarios de la vía.
· Al adelantar o cambiar de carril
Para los cambios de carril, que implican movimientos laterales a la izquierda o derecha, hay que señalizar con los intermitentes antes de salir del carril y al volver a la posición original. Esto ayuda a los demás conductores a anticipar tus movimientos.
· Al incorporarte a la circulación
Si sales de un aparcamiento, una vía de servicio o una gasolinera, debes usar los intermitentes para indicar que te unirás al tráfico. De esta manera, se permite facilitar la maniobra a todos los conductores que ya circulan por ella, que pueden cambiar de carril si fuera posible o ajustar su velocidad y mantener la distancia para dejar espacio al vehículo que se incorpora.
· Al salir de una glorieta
Es frecuente que en las glorietas se produzcan situaciones conflictivas, por lo que utilizar los intermitentes como herramienta para comunicarnos con el resto de usuarios toma un papel clave. Por ello, la DGT recuerda que es fundamental utilizar los intermitentes para avisar de que se va a abandonar la rotonda o cambiar de carril. Así se evita confundir a otros conductores y se mejora la fluidez del tráfico.
· Al estacionar
La forma correcta de indicar que se va a aparcar es con los intermitentes, indicando el lado hacia el que se dejará el vehículo. Esto es importante para que los conductores que circulan detrás no se vean sorprendidos ni obligados a frenar bruscamente.
¿Cómo usar los intermitentes correctamente?
Usar las advertencias ópticas de forma adecuada previene accidentes y colisiones, ya que promueve una mejor convivencia en la carretera. La DGT recuerda a los conductores las claves del uso de los intermitentes:
- Verifica a través de los retrovisores. Antes de señalizar e iniciar la maniobra, comprueba si puedes realizarla con seguridad.
- Anticipa la señalización. Si la maniobra es segura, activa los intermitentes con tiempo suficiente, no justo al iniciarla. Así informas al resto de usuarios de la vía tu intención de desplazarte.
- Mantén la señal encendida hasta completar el movimiento. Por ejemplo, en el caso de un adelantamiento, hay que mantener el indicador activado hasta incorporarse de nuevo al carril.
- Apaga los intermitentes si finalmente decides no realizar la maniobra.
- Evita el mal uso de las luces de emergencia, que solo deben emplearse para advertir peligro o inmovilización.
Siguiendo esta regla RSM, «retrovisor, señalización, maniobra», conseguirás una conducción más fluida, segura y respetuosa.

Una señal esencial para conducir con seguridad
Los intermitentes son mucho más que una luz ámbar: son una herramienta de seguridad y respeto en la carretera. Usarlos correctamente demuestra educación vial y contribuye a una convivencia más segura entre conductores, motoristas y peatones. No olvides que esta pequeña acción tiene un gran impacto en la seguridad vial.
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